miércoles, 30 de diciembre de 2009
Más himnos (despidiendo el año) (2)
En este mismo instante - José Agustín Goytisolo
En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad. Ignoro
dónde vive, qué lengua
habla, de qué color
tiene la piel, cómo
se llama, pero
en este mismo instante,
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?
Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio. ¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora,
en este mismo instante,
también a ti y a mí
nos tienen maniatados.
Hoy no cabe más en este post. Feliz día.
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martes, 29 de diciembre de 2009
Más himnos (despidiendo el año) (1)
Caminos del espejo - Alejandra Pizarnik
I
Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto.
II
Pero a ti quiero mirarte hasta que tu rostro se aleje de mi miedo como un pájaro del borde filoso de la noche.
III
Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.
IV
Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene.
V
Todos los gestos de mi cuerpo y de mi voz para hacer de mí la ofrenda, el ramo que abandona el viento en el umbral.
VI
Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste.
VII
La noche de los dos se dispersó con la niebla. Es la estación de los alimentos fríos.
VIII
Y la sed, mi memoria es de la sed, yo abajo, en el fondo, en el pozo, yo bebía, recuerdo.
IX
Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de revelaciones.
X
Como quien no quiere la cosa. Ninguna cosa. Boca cosida. Párpados cosidos. Me olvidé. Adentro el viento. Todo cerrado y el viento adentro.
XI
Al negro sol del silencio las palabras se doraban.
XII
Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola. Hay alguien aquí que tiembla.
XIII
Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo? Deseaba un silencio perfecto.
Por eso hablo.
XIV
La noche tiene la forma de un grito de lobo.
XV
Delicia de perderse en la imagen presentida. Yo me levanté de mi cadáver, yo fui en busca de quien soy. Peregrina de mí, he ido hacia la que duerme en un país al viento.
XVI
Mi caída sin fin a mi caída sin fin en donde nadie me aguardó pues al mirar quién me aguardaba no vi otra cosa que a mí misma.
XVII
Algo caía en el silencio. Mi última palabra fue yo pero me refería al alba luminosa.
XVIII
Flores amarillas constelan un círculo de tierra azul. El agua tiembla llena de viento.
XIX
Deslumbramiento del día, pájaros amarillos en la mañana. Una mano desata tinieblas, una mano arrastra la cabellera de una ahogada que no cesa de pasar por el espejo. Volver a la memoria del cuerpo, he de volver a mis huesos en duelo, he de comprender lo que dice mi voz.
Mucho mejor así. Adentro el viento. Que tengáis un gran día.
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lunes, 28 de diciembre de 2009
Himnos (despidiendo el año)
En... - Paloma Palao
En
la larga desolación, de que la luna
se tienda sobre mi corazón, aunque yo no lo quiera,
de que el pez
se agarre a mi voz, sin que yo pueda
mover una sola de mis intenciones, atada
para siempre
a una mesa, a la mesa
de un cuarto vacío; en esta larga desolación
me permito
alguna locura, de cuando en vez,
luna quieta,
que se agarra a mi ventana, que quiere
abrir mi corazón, mi puerta, la llaga
la llaga de luz que se ambiciona; la agobiante
asfixia
de entreabrir
esa puerta y ver a alguien, alguien
que no soy yo -pero que finge serlo-
atada a una mesa, en un cuarto vacío,
mientras me ponen una inyección para sobrevivir,
mientras la luna se pasea
por el fondo verde de mi corazón
y
mientras alguien, alguien que no soy yo, entreabre
esa puerta que da
a
una habitación,
a
un cuarto oscuro, oscuridad
que se niega a comprender, mientras
la luna
corre
por entre la oscuridad de aquel cuarto
vacío,
de aquel cuarto, entreabierto, con estantes
llenos de luz -llagas abiertas- que se consuman
en un sacrificio -que no ha sido pedido-,
en ese cuarto, donde alguien,
-que no es aquella que no soy yo-,
finge dolerse, de una llaga
que no da luz, ni se ambiciona.
Así da gusto. Feliz día.
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sábado, 19 de diciembre de 2009
Sí, quiero (t'estim)

Hoy hace once años: maravilloso milagro, el de saber que amas y que quieres pasear por la vida de la mano de alguien, y compartir tu vida con ese alguien y sólo con ese alguien. Maravilloso regalo en tiempos de dudas el de de tener la certeza de que no te equivocas.
Durante años dejé de llevar mi alianza; hoy no sé salir a la calle sin ella. Sorpresas te da la vida, dice la canción.
Ya te lo dije una vez, por si acaso lo repito: creo en el Cielo, y si tengo que escoger entre otra vida y el Cielo, escojo el Cielo; salvo que estés tú en esa otra vida. Y si tengo que escoger entre estar contigo - aquí o donde sea, en esta vida o en otra - y el Cielo, entonces no puedo escoger el Cielo. La razón: que me pasa lo que a Antonio Vega cuando canta esta canción, que me emociono simplemente de pensar en ti.
Mi única Diosa: tú. Mi único miedo: perderte. Mi único deseo: más vida para quereros y para seguir saciando contigo mi hambre de vida, de música, y de poesía - como ésta que te dedico, que me dedico, que nos dedico.
POESÍA – Pedro Salinas
¿Tú sabes lo que eres
de mí?
¿Sabes tú el nombre?
No es el que todos te llaman,
esa palabra usada
que se dicen las gentes,
si besan o se quieren,
porque ya se lo han dicho
otros que se besaron.
Yo no lo sé, lo digo,
se me asoma a los labios
como una aurora virgen
de la que no soy dueño.
Tú tampoco lo sabes,
lo oyes. Y lo recibe
tu oído igual que el silencio
que nos llega hasta el alma,
sin saber de qué ausencias
de ruidos está hecho.
¿Son letras, son sonidos?
Es mucho más antiguo.
Lengua de paraíso,
sanes primeros, vírgenes
tanteos de los labios,
cuando, antes de los números,
en el aire del mundo
se estrenaban los nombres
de los gozos primeros.
Que se olvidaban luego
para llamarlo todo
de otro modo al hacerlo
otra vez nuevo son
para el júbilo nuevo.
En ese paraíso
de los tiempos del alma,
allí, en el más antiguo,
es donde está tu nombre.
Y aunque yo te lo llamo
en mi vida, a tu vida,
con mi boca, a tu oído,
en esta realidad,
como él no deja huella
en memoria ni en signo,
y apenas lo percibes,
nítido y momentáneo,
a su cielo se vuelve
todo alado de olvido,
dicho parece en sueños,
sólo en sueños oído.
Y así, lo que tú quieres,
cuando yo te lo diga
no podrá serlo nadie,
nadie podrá decírtelo.
Porque ni tú ni yo
conocemos su nombre
que sobre mi desciende,
pasajero de labios,
huésped
fugaz de los oídos
cuando desde mi alma
lo sientes en la tuya,
sin poderlo aprender,
sin saberlo yo mismo.
Hoy sigo diciendo sí, quiero. Hoy sigo diciendo: t’estim. Que (nos) dure.
jueves, 10 de diciembre de 2009
La lucha de los lobos

Hoy el jefe me ha hecho llegar una historia que me ha gustado, os la reproduzco - muchas gracias, jefe.
La historia cuenta que un viejo indio estaba sentado por la noche con sus nietos, y les decía:
- Una gran lucha está ocurriendo dentro de mi. Es entre dos lobos.
Uno de los lobos es el resentimiento, la envidia, la avaricia, la mentira, el egoísmo, el rencor y la ira. El otro es la alegría, la humildad, la bondad, la esperanza, la compasión, la serenidad, la sinceridad y la generosidad.
Y añadió:
- Esa misma lucha está ocurriendo dentro de vosotros, y de todos los hombres y mujeres de la tierra.
Los nietos le preguntaron:
- ¿Y quién ganará, abuelo?
Y el abuelo repondió:
- Ganará siempre el lobo que alimentéis.
La grandísima Nina Simone nos canta esa maravilla de canción que es Wild is the Wind -
Que tengáis un buen día.
martes, 8 de diciembre de 2009
Divagaciones y desvaríos de un martes festivo cualquiera
Conforme pasan los años, me reafirmo en una convicción antigua que empezó siendo una intuición, y es que la única búsqueda que tiene sentido es la de la verdad. Le ponemos muchos nombres (yo, Dios, dios, alma, sentido de la vida), pero al final es todo lo mismo, quieras o no acabas allí. Recuerdo leer cada día el versículo del Evangelio de Juan en aquel arco del colegio al que íbamos el año que vivimos en Madrid, aquel en que un día como hoy un descerebrado mataba a John Lennon; la inscripción en el arco decía "La verdad os hará libres (Juan 8:32)"; imagino que os es familiar a los que habéis ido a un colegio de curas o monjas.
Luego, al leer en el Evangelio el versículo completo ('Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres'), me pareció que la cita aislada era falaz porque el Evangelio no se refiere a la verdad mas que como un sinónimo de una determinada doctrina y un antónimo de las demás. Empezaba a descubrir los tonos grises, unos más blancos que negros y otros más negros que blancos.
Pero poco más tarde, en el mismo colegio nos leyeron una frase de Unamuno que venía a decir que la verdad es la única necesidad incondicional del hombre. Han pasado casi treinta años, y siempre vuelvo a esa idea, a esa búsqueda de mi verdad, de mis verdades; de la misma manera que siempre vuelvo a Salinas -- hoy me he tropezado con estos maravillosos versos:
Aún tengo en el oído
tu voz, cuando me dijo:
"No te vayas". Y ellas,
tus tres palabras últimas,
van hablando conmigo
sin cesar, me contestan
a lo que preguntó
mi vida el primer día.
Impresionante final ("..., me contestan a lo que preguntó mi vida el primer día"), ¿verdad?. Preguntar a la vida, y dejar que la vida nos pregunte.
Supongo que van por ahí los tiros: amoldar la inteligencia a los sentimientos, y el conjunto a la realidad y no a los propios intereses. No está mal como reto a modo de punto de partida; en ello estamos, de so estoy seguro, aunque no sé muy bien en qué parte del ciclo - tampoco me preocupa demasiado, la verdad. Supongo que esa idea de los ciclos es lo que también justifica que siempre vuelva a Bach -- hace una hora que me he cruzado con esta grabación y todavía no me lo creo, es la sonata para violín y clave BWV 1017 tocada por Gould y Menuhin. MadreDioss, cómo suenan !!!!!
Si no conocéis la sonata, atentos a las tres voces (una es el violín, una es la mano izquierda y otra el la mano derecha del clave/piano) y al contrapunto.
Al final, va a resultar que Dios existe. Estaría bien.
Que tengáis un buen día.
Luego, al leer en el Evangelio el versículo completo ('Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres'), me pareció que la cita aislada era falaz porque el Evangelio no se refiere a la verdad mas que como un sinónimo de una determinada doctrina y un antónimo de las demás. Empezaba a descubrir los tonos grises, unos más blancos que negros y otros más negros que blancos.
Pero poco más tarde, en el mismo colegio nos leyeron una frase de Unamuno que venía a decir que la verdad es la única necesidad incondicional del hombre. Han pasado casi treinta años, y siempre vuelvo a esa idea, a esa búsqueda de mi verdad, de mis verdades; de la misma manera que siempre vuelvo a Salinas -- hoy me he tropezado con estos maravillosos versos:
Aún tengo en el oído
tu voz, cuando me dijo:
"No te vayas". Y ellas,
tus tres palabras últimas,
van hablando conmigo
sin cesar, me contestan
a lo que preguntó
mi vida el primer día.
Impresionante final ("..., me contestan a lo que preguntó mi vida el primer día"), ¿verdad?. Preguntar a la vida, y dejar que la vida nos pregunte.
Supongo que van por ahí los tiros: amoldar la inteligencia a los sentimientos, y el conjunto a la realidad y no a los propios intereses. No está mal como reto a modo de punto de partida; en ello estamos, de so estoy seguro, aunque no sé muy bien en qué parte del ciclo - tampoco me preocupa demasiado, la verdad. Supongo que esa idea de los ciclos es lo que también justifica que siempre vuelva a Bach -- hace una hora que me he cruzado con esta grabación y todavía no me lo creo, es la sonata para violín y clave BWV 1017 tocada por Gould y Menuhin. MadreDioss, cómo suenan !!!!!
Si no conocéis la sonata, atentos a las tres voces (una es el violín, una es la mano izquierda y otra el la mano derecha del clave/piano) y al contrapunto.
Al final, va a resultar que Dios existe. Estaría bien.
Que tengáis un buen día.
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lunes, 30 de noviembre de 2009
Hecatombes de esperanzas
Tosca es una de las cumbres de la ópera. Me apasiona porque rompe con todas las tradiciones, con todos los moldes. Hasta Schönberg se rindió a la audacia de su lenguaje musical. El aria Vissi d'arte (la plegaria de la soprano, Floria Tosca) constituye un paréntesis dentro de la densidad de la obra en forma de tributo al bel canto - y nadie que yo sepa la ha cantado jamás como la Caballé, por ejemplo en esta grabación de 1975.
Os regalo un poema triste del poeta favorito de mi hermana favorita, habla del todo y de la nada - y de apuestas, y de pronósticos, y de hecatombes de esperanzas.
LA CULPA ES DE UNO - Mario Benedetti
Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto,
ah, pero mi tristeza sólo tuvo un sentido,
todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.
Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo,
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad,
pero vos encontraste la manera,
una manera tierna
y a la vez implacable,
de deshauciar mi amor.
Con un sólo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible,
lo envolviste en nostalgias,
lo cargaste por cuadras y cuadras,
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera,
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte que no es mucha.
Creo que tenés razón,
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo.
Hace mucho, muchísimo,
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno.
Ahora estoy solo,
francamente solo,
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado.
Antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno,
con los ojos bien secos
por si acaso,
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
El pasado lunes me propusieron romper muchos moldes. Hoy he dicho que sí. Las razones, miles; las dos principales, que nunca me hubiera perdonado decir que no -- y que me muero de ganas.
Que tengáis un buen día.
Os regalo un poema triste del poeta favorito de mi hermana favorita, habla del todo y de la nada - y de apuestas, y de pronósticos, y de hecatombes de esperanzas.
LA CULPA ES DE UNO - Mario Benedetti
Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto,
ah, pero mi tristeza sólo tuvo un sentido,
todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.
Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo,
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad,
pero vos encontraste la manera,
una manera tierna
y a la vez implacable,
de deshauciar mi amor.
Con un sólo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible,
lo envolviste en nostalgias,
lo cargaste por cuadras y cuadras,
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera,
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte que no es mucha.
Creo que tenés razón,
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo.
Hace mucho, muchísimo,
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno.
Ahora estoy solo,
francamente solo,
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado.
Antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno,
con los ojos bien secos
por si acaso,
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
El pasado lunes me propusieron romper muchos moldes. Hoy he dicho que sí. Las razones, miles; las dos principales, que nunca me hubiera perdonado decir que no -- y que me muero de ganas.
Que tengáis un buen día.
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martes, 24 de noviembre de 2009
Imaginación, Deseos y Utopía (en mayúsculas)

Hoy Pedro me ha pasado esta grabación: es un discurso pronunciado en 2008 por la tipa de la foto - que a su vez es la autora de la saga de Harry Potter y lleva por nombre J.K. Rowling - en la Universidad de Harvard, y lleva por título "The Fringe Benefits of Failure, and the Importance of Imagination (Las retribuciones del fracaso y la importancia de la imaginación)". Gracias, Pedro.
Podéis acceder al texto original (en inglés) del discurso en el siguiente link.
http://harvardmagazine.com/commencement/the-fringe-benefits-failure-the-importance-imagination
Son 20 minutos de discurso demoledor e inteligente, y no sobra ni falta uno. Habla una mujer de 42 años, hija de "unos padres que provenían de un ámbito empobrecido y de quienes nunca habían ido a la universidad" y que interpretaron su "imaginación hiperactiva como una rareza singular que jamás iba a pagar la hipoteca o asegurar una pensión de jubilación", quien 21 años después de graduarse recuerda que más temía en aquel momento no era la pobreza, sino el fracaso.
Una mujer que a los 28 años se consideraba a sí misma "un fracaso a escala épica", tras encontrarse en paro, tras un matrimonio excepcionalmente corto, con una hija, y "tan pobre como se puede llegar a ser en Gran Bretaña sin ser un 'sin techo'". La autora afirma que solamente entonces dejó de engañarse a sí misma, y a dirigir toda su energía en terminar la única obra que me importaba. Escuchad lo que dice, y cómo lo dice, por favor.
Por si alguno de mis queridos cuatro gatos lastimados y relamidos no entiende el inglés, os traduzco (lo mejor que sé) lo que me ha parecido más relevante:
Dice así: "Si hubiese triunfado en cualquier otro ámbito, no habría encontrado la determinación de triunfar en el único ámbito al que yo creía realmente pertenecer. Con el fracaso me había liberado, porque mi mayor temor ya se había hecho realidad, y todavía seguía viva, y tenía una hija a la que adoraba, una vieja máquina de escribir y una gran idea. Al tocar fondo, encontré una base sólida a partir de la cual pude reconstruir mi vida.
…()...
Puede que nunca fracasen a la escala que yo lo hice, pero una cierta dosis de fracaso es inevitable en toda vida. Es imposible vivir sin fallar en algo, a menos que vivan con tanto cuidado que no vivan del todo, en cuyo caso fracasarán por omisión. El fracaso me dió la seguridad interna que nunca obtuve aprobando exámenes con nota. El fracaso me enseñó cosas de mí misma que no podría haber aprendido de ninguna otra manera.
...()…
Si me dieran una máquina del tiempo, volvería atrás y le diría a mi anterior yo de 21 años que la felicidad consiste en saber que la vida no es una suma de logros. Tus notas o tu currículum vitae no son tu vida. La vida es difícil, y complicada, y escapa al control de uno.
…()…
La imaginación no es solamente la excepcional capacidad humana de prever aquello que no existe o no es, y por ello la fuente de toda invención e innovación. Es también un poder que nos permite empatizar con humanos cuyas experiencias personales nunca hemos compartido….()...A diferencia de cualquier criatura de este planeta, los humanos pueden aprender y comprender las cosas sin tener que experimentarlas en carne propia. Pueden proyectarse en las mentes de otras personas, imaginarse que están en otros lugares. Por supuesto, éste es un poder moralmente neutral. Uno puede usar dicha habilidad para manipular o controlar tanto casi como para comprender o empatizar.
…()...
Y muchos prefieren no usar su imaginación. Eligen mantenerse cómodos dentro de los límites de su propia experiencia, sin molestarse a pensar cómo se sentirá haber nacido como otra persona. Pueden rehusarse a escuchar los gritos de los demás, o a asomarse dentro de las jaulas de los otros; pueden cerrar sus mentes y sus corazones a cualquier clase de sufrimiento que no los toque de forma personal; pueden negarse a saber.
…()…
Aquellos que eligen no empatizar pueden llegar a convertirse en auténticos monstruos. Porque si no nos comprometemos ante los actos de maldad obvia a que asistimos, somos silenciosamente conniventes con el mal a través de nuestra apatía.
Una de las tantas cosas que aprendí al final del pasillos de Literatura Antigua que merodeaba cuando tenía 18 años, en busca de algo que aun no podía definir, era esto, escrito por Plutarco, el autor griego: Lo que logramos internamente cambiará nuestra realidad externa. Es una declaración asombrosa y aun así comprobable miles de veces a lo largo nuestras vidas. Expresa, en parte, la ineludible conexión con el mundo exterior y el hecho de que podemos influir en la vida de otras personas simplemente porque existimos.
¿Cuántos de ustedes, los graduados de Harvard de 2008, serán capaces de influir en la vida de otras personas? Su inteligencia, su capacidad para el trabajo, la educación que se ganaron y que han recibido, les dan un estatus único, y también responsabilidades únicas. Incluso su nacionalidad los distingue. La gran mayoría de ustedes pertenecen a una de las pocas superpotencias mundiales que quedan. La manera en que votan, la manera en que viven, la manera en que protestan, la presión que hacen a su propio gobierno tiene un impacto que va más allá de sus fronteras. Ese es su privilegio, y esa es su carga.
Si eligen aprovechar el estatus y la influencia que tienen para elevar las voces por aquellos que no tienen voz; si eligen no identificarse con los poderosos, sino con los impotentes; si mantienen la habilidad de imaginarse a sí mismos dentro de las vidas de aquéllos que no tuvieron sus ventajas, entonces no solo serán sus orgullosas familias los que celebrarán su existencia, sino miles y millones de personas cuya realidad ustedes habrán ayudado a transformar - a mejor. No necesitamos magia para cambiar el mundo, porque tenemos todo lo que necesitamos para cambiar el mundo dentro de nosotros mismos: tenemos el poder imaginar un mundo mejor. [We do not need magic to change the world, we carry all the power we need inside ourselves already: we have the power to imagine better.]
…()...
Y mañana, cuando ya no recuerden una sola palabra de las mías, espero que recuerden las de Séneca, uno de esos viejos romanos que conocí cuando huía a los pasillos de Literatura Antigua, en refugio de carreras más prometedoras, en busca de sabiduría remota.
Como un cuento, así es la vida: no importa cuan larga sea, sino cuan buena.
Les deseo a todos que tengan una vida muy buena. Muchísimas gracias."
Suena, por supuesto, el Imagine de John Lennon.
Como siempre, que tengáis un buen día. La suma de muchos equivale a una buena vida.
domingo, 22 de noviembre de 2009
De rodillas

Tremenda mujer, tremendo concierto.
No tengo palabras, pero desde anoche tengo una Diosa más en los altares. Razones: para muestra, un botón -- y yo, a dos metros del micro.
Le voy a dedicar a este pedazo de mujer un pedazo de poema.
Escribo en el olvido - Juan Gelman
Escribo en el olvido
en cada fuego de la noche
cada rostro de ti.
Hay una piedra entonces
donde te acuesto mía,
ninguno la conoce,
he fundado pueblos en tu dulzura,
he sufrido esas cosas,
eres fuera de mí,
me perteneces extranjera.
Gracias, Imelda. Que Dios te conserve la música.
Que tengáis un buen día.
viernes, 20 de noviembre de 2009
Nadie, nada

Nadie volverá a escribir como esta mujer.
Fronteras inútiles - Alejandra Pizarnik
un lugar
no digo un espacio
hablo de
qué
hablo de lo que no es
hablo de lo que conozco
no el tiempo
sólo todos los instantes
no el amor
no
sí
no
un lugar de ausencia
un hilo de miserable unión.
Nadie volverá a cantar como este hombre.
Nadie volverá a ver el amanecer de la foto. Nadie volverá a ser como ninguno de nosotros. A lo mejor no hay ninguna razón para que estemos aquí - más allá del hecho; a lo mejor ni estamos. Sigo paseando por la vida, y cada vez me importa menos el porqué de las cosas, y más el qué y el para qué. Y las manos que coge mi mano.
No quiero ser nada mas que yo mismo, y obrar en consecuencia. Estamos en ello. Ya queda menos, funcionamos a base de ciclos, y éste empezó no hace mucho - y le queda lo mejor.
Que tengáis un buen día.
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Reflexiones,
Tom Waits
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