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domingo, 27 de junio de 2010

Buen viaje hacia el oeste

Dentro de unas horas, Marcial y Gaby empiezan un largo viaje hacia el oeste. Es el viaje de su vida.

Solamente me atrevo a desearos que se cumplan vuestros sueños -- y a dedicaros un poema y una canción.


SI PREGUNTAN POR MÍ - Beatriz Zuluaga

Si preguntan por mí...
diles que salí a cobrar la vieja deuda
que no pude esperar que a la vida
se le diera la gana de llegar
a mi puerta.

Diles que salí definitivamente
a dar la cara sin pinturas
y sin trajes el cuerpo.

Si preguntan por mí...
diles que apagué el fuego,
dejé la olla limpia y desnuda la cama,
me cansé de esperar la esperanza
y fui a buscarla.

Diles que no me llamen...

Quité el disco que entretenía en boleros
el beso y el abrazo
la copa estrellé contra el espejo
porque necesitaba convertir
el vino en sangre
ya que jamás se dio el milagro
de convertirse el agua en vino.

Si preguntan por mí...
diles que salí a cobrar la deuda
que tenían conmigo el amor,
el fuego, el pan, la sábana y el vino,
que eché llave a la puerta
y no regreso.

¡Definitivamente diles
que me mudé de casa!




Suena para vosotros una joya que encontré hace tiempo en youtube, es mi Beatle favorito en un estado de gracia similar al vuestro ahora.



Espero veros pronto, en éste o en otro viaje.

Que tengáis un buen día.

viernes, 28 de mayo de 2010

Mucho más allá





Para empezar bien el día de mi cumpleaños, me voy a regalar el mejor Ball and Chain que cantó doña Janis Joplin, y para seguir la canela más fina de doña Alejandra Pizarnik. Siempre mujeres, siempre las mismas.


MUCHO MÁS ALLÁ - Alejandra Pizarnik

¿Y si nos vamos anticipando
de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza?

¿Y qué?
¿Y qué me das a mí,
a mí que he perdido mi nombre,
el nombre que me era dulce sustancia
en épocas remotas, cuando yo no era yo
sino una niña engañada por su sangre?

¿A qué, a qué
este deshacerme, este desangrarme,
este desplumarme, este desequilibrarme
si mi realidad retrocede
como empujada por una ametralladora
y de pronto se lanza a correr,
aunque igual la alcanzan,
hasta que cae a mis pies como un ave muerta?
Quisiera hablar de la vida.

Pues esto es la vida,
este aullido, este clavarse las uñas
en el pecho, este arrancarse
la cabellera a puñados , este escupirse
a los propios ojos, sólo por decir,
sólo por ver si se puede decir:
"¿es que yo soy? ¿ verdad que sí?
¿no es verdad que yo existo
y no soy la pesadilla de una bestia?".

Y con las manos embarradas
golpeamos a las puertas del amor.
Y con la conciencia cubierta
de sucios y hermosos velos,
pedimos por Dios.
Y con las sienes restallantes
de imbécil soberbia
tomamos de la cintura a la vida
y pateamos de soslayo a la muerte.

Pues esto es lo que hacemos.
Nos anticipamos de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza.



Me regalo esta canción y este poema por muchísimas razones: por lo que dicen, porque me encienden el corazón y luego el alma, porque me hacen volar - y porque me hacen sentir muy muy vivo.

Porque son mucho más que una canción y un poema: porque son parte de mi vida.

Porque ambas me recuerdan que este paseo por la vida trata básicamente de tomarla por la cintura, y de la mano de tus seres queridos anticiparse de sonrisa en sonrisa a los acontecimientos hasta la última esperanza, sin grilletes de ningún tipo.

Y de aprovechar cada día como si no fuera a haber más.

Tan fácil y tan difícil. En ello estamos.

Que tengamos todos un gran día.

domingo, 16 de mayo de 2010

Mientras duermes




Salgo de tu piel y me asomo al mundo
abre tus ojos, que no veo
ahora
desaparece la niebla

tan fiera
tan fuerte
tan hambrienta de vida

vuelas lejos, muy lejos
agitando fuerte tus alas de ángel - ¿o son de hada?
quizás intuyendo que algún día se te caerán

y no tienes ni ocho años.



Canta el gran Mike Farris -- huelgan los comentarios.





Que tengáis un buen día.

martes, 4 de mayo de 2010

De puntillas

Hago de cada nada muchos todos,
y los paseo uno a uno por la curva de tus caderas
mientras duermes

entro en tus sueños de puntillas
para verme, y luego
salgo sin hacer ruido

construyo un paraíso a base de tus deseos
disfruto del privilegio de no ser nada sin ti
acaricio tu piel con mi alianza
y te juro amor bajo un árbol en flor
mientras duermes






Creo que fue Montaigne el que dijo que había dos cosas a las que no era bueno mirar fijamente, yo pienso que hay tres - al sol y la muerte añado la felicidad: por si acaso, la miro de puntillas.

T’estim.

domingo, 7 de febrero de 2010

Crece la Princesa



Ayer mi princesa tuvo un percance mientras patinaba: por un momento, perdió la respiración, en parte debido al golpe, en parte al susto. Al cabo de unas horas, me decía que había sentido pánico a morir.

Así que ya ha llegado a esa edad en que dejas de tener miedo a vivir, y empiezas a tener miedo a morir. Dentro de unos años sabrá que hay cosas que queremos más que a la vida, y cosas que detestamos más que la muerte, y que la vida no es sino pasear por una fantasía mientras sufrimos una transformación incesante, lenta e imperceptible, hacia el todo y la nada; que no es ni principio de final ni final de principio.

Voy a dedicarle a mi princesa un haiku, dice así-

La alegría de las gotas de agua
En la hierba cuando van
Transformándose de nuevo en vapor



Te quiero, princesa. Te lo dije un día, eres como el agua: rápida y clara. Me recuerdas tanto a tu padre; sin miedo a vivir, con hambre siempre de vida. Y es que me da que has nacido con un defecto congénito que compartimos - creerte capaz de todo.

No dejes nunca de ser un alma libre. Yo te prometo que mientras viva no te faltarán nunca besos, ni flores, ni poesía, ni música -- ni, desde luego, mi hombro. Nada de lo anterior te faltará mientras yo viva, princesa. Palabra de padre.

Te quiero. Suena en tu honor el mejor Dylan que ha visto el mundo, en plena locura de la gira Rolling Thunder Revue, cuando dejaba de ser hombre y empezaba a ser Dios.





Que tengáis un buen día.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Sí, quiero (t'estim)



Hoy hace once años: maravilloso milagro, el de saber que amas y que quieres pasear por la vida de la mano de alguien, y compartir tu vida con ese alguien y sólo con ese alguien. Maravilloso regalo en tiempos de dudas el de de tener la certeza de que no te equivocas.

Durante años dejé de llevar mi alianza; hoy no sé salir a la calle sin ella. Sorpresas te da la vida, dice la canción.

Ya te lo dije una vez, por si acaso lo repito: creo en el Cielo, y si tengo que escoger entre otra vida y el Cielo, escojo el Cielo; salvo que estés tú en esa otra vida. Y si tengo que escoger entre estar contigo - aquí o donde sea, en esta vida o en otra - y el Cielo, entonces no puedo escoger el Cielo. La razón: que me pasa lo que a Antonio Vega cuando canta esta canción, que me emociono simplemente de pensar en ti.





Mi única Diosa: tú. Mi único miedo: perderte. Mi único deseo: más vida para quereros y para seguir saciando contigo mi hambre de vida, de música, y de poesía - como ésta que te dedico, que me dedico, que nos dedico.

POESÍA – Pedro Salinas

¿Tú sabes lo que eres
de mí?
¿Sabes tú el nombre?
No es el que todos te llaman,
esa palabra usada
que se dicen las gentes,
si besan o se quieren,
porque ya se lo han dicho
otros que se besaron.

Yo no lo sé, lo digo,
se me asoma a los labios
como una aurora virgen
de la que no soy dueño.
Tú tampoco lo sabes,
lo oyes. Y lo recibe
tu oído igual que el silencio
que nos llega hasta el alma,
sin saber de qué ausencias
de ruidos está hecho.

¿Son letras, son sonidos?
Es mucho más antiguo.
Lengua de paraíso,
sanes primeros, vírgenes
tanteos de los labios,
cuando, antes de los números,
en el aire del mundo
se estrenaban los nombres
de los gozos primeros.

Que se olvidaban luego
para llamarlo todo
de otro modo al hacerlo
otra vez nuevo son
para el júbilo nuevo.
En ese paraíso
de los tiempos del alma,
allí, en el más antiguo,
es donde está tu nombre.

Y aunque yo te lo llamo
en mi vida, a tu vida,
con mi boca, a tu oído,
en esta realidad,
como él no deja huella
en memoria ni en signo,
y apenas lo percibes,
nítido y momentáneo,
a su cielo se vuelve
todo alado de olvido,
dicho parece en sueños,
sólo en sueños oído.

Y así, lo que tú quieres,
cuando yo te lo diga
no podrá serlo nadie,
nadie podrá decírtelo.
Porque ni tú ni yo
conocemos su nombre
que sobre mi desciende,
pasajero de labios,
huésped
fugaz de los oídos
cuando desde mi alma
lo sientes en la tuya,
sin poderlo aprender,
sin saberlo yo mismo.


Hoy sigo diciendo sí, quiero. Hoy sigo diciendo: t’estim. Que (nos) dure.

jueves, 28 de mayo de 2009

Hace 42 años...



..., tal día como hoy, este servidor de ustedes asomaba la cabeza a este mundo facundo. Tres semanas más tarde, Janis Joplin rompía (casi) sin quererlo (casi) todos los moldes en el Festival de Monterrey, y saltaba a la fama que luego la mató con esta estratosférica interpretación del estratosférico blues de Big Mama Thornton - señoras y señores, amanece ya y para empezar bien el día me regalo este Ball and Chain.





Subo el volumen. Grito, más que canto (I mean, if you got a cat for one day, man / I mean, if you, say, say, / If you want a cat for 365 days, right / You ain´t got him for 365 days, you got him for one day, man. / Well I tell you that one day, man, better be your life, man. / Because, you know, you can say, oh man, / You can cry about the other 364, man, / But you´re gonna lose that one day, man, / And that´s all you´ve got. / You gotta call that love, man. That´s what it is, man. / If you got it today you don´t want it tomorrow, man, / Cause you don´t need it, ´cause as a matter of fact, / As we discovered in the train, tomorrow never happens, man. / it´s all the same fucking day, man.) y siento cómo me circula la sangre por cada una de las venas, y cómo sube de temperatura, y cómo me enciende el corazón, y luego el alma. Y vuelo muy alto, y luego a ras de suelo, y subo y bajo, y me mece el viento, y aterrizo y sonrío. Y me siento muy vivo. Porque me doy cuenta que hace ya mucho tiempo que no hay grilletes en mis tobillos.

Ya puestos, me voy a hacer otro regalo - este poema es mucho más que un poema, es parte de mi vida, y no se me ocurre otro más adecuado para acompañar el Ball and Chain ni para empezar este día - no puede extrañarnos que a Alejandra Pizarnik le encantara escuchar a Janis Joplin.

MUCHO MÁS ALLÁ - Alejandra Pizarnik

¿Y si nos vamos anticipando
de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza?

¿Y qué?
¿Y qué me das a mí,
a mí que he perdido mi nombre,
el nombre que me era dulce sustancia
en épocas remotas, cuando yo no era yo
sino una niña engañada por su sangre?

¿A qué, a qué
este deshacerme, este desangrarme,
este desplumarme, este desequilibrarme
si mi realidad retrocede
como empujada por una ametralladora
y de pronto se lanza a correr,
aunque igual la alcanzan,
hasta que cae a mis pies como un ave muerta?
Quisiera hablar de la vida.
Pues esto es la vida,
este aullido, este clavarse las uñas
en el pecho, este arrancarse
la cabellera a puñados , este escupirse
a los propios ojos, sólo por decir,
sólo por ver si se puede decir:
"¿es que yo soy? ¿ verdad que sí?
¿no es verdad que yo existo
y no soy la pesadilla de una bestia?".

Y con las manos embarradas
golpeamos a las puertas del amor.
Y con la conciencia cubierta
de sucios y hermosos velos,
pedimos por Dios.
Y con las sienes restallantes
de imbécil soberbia
tomamos de la cintura a la vida
y pateamos de soslayo a la muerte.

Pues esto es lo que hacemos.
Nos anticipamos de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza.


De eso se trata, de tomar de la cintura a la vida, y anticiparse de sonrisa en sonrisa hasta la última esperanza. Vamos, digo yo.

Que tengáis un gran día.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Hace hoy 43 años...



...dos seres maravillosos formalizaban un pacto de sangre para toda una vida, la suya, la de los dos, por la que pasean juntos desde entonces. Luego vine yo, luego vinieron mis hermanos, y luego pasaron cosas que sólo saben ellos, y otras cuya comprensión escaparía a los que no conservan el corazón de niño. Lo maravilloso no es que sigan juntos después de llevar más tiempo juntos que por separado, sino que sigan teniendo ganas de celebrarlo, y de seguir paseando por esta vida de la mano.

Casi todo lo que querría decirles hoy está ya escrito en estos versos.

NO ES EL AMOR QUIEN MUERE - Luis Cernuda

No es el amor quien muere,
somos nosotros mismos.

Inocencia primera
Abolida en deseo,
Olvido de sí mismo en otro olvido,
Ramas entrelazadas,
¿Por qué vivir si desaparecéis un día?

Sólo vive quien mira
Siempre ante sí los ojos de su aurora,
Sólo vive quien besa
Aquel cuerpo de ángel que el amor levantara.

Fantasmas de la pena,
A lo lejos, los otros,
Los que ese amor perdieron,
Como un recuerdo en sueños,
Recorriendo las tumbas
Otro vacío estrechan.

Por allá van y gimen,
Muertos en pie, vidas tras de la piedra,
Golpeando la impotencia,
Arañando la sombra
Con inútil ternura.

No, no es el amor quien muere.



Que vuestros ojos sigan siendo aurora para el otro. Que os sigáis mirando y besando, y que sigáis viviendo como ramas entrelazadas. Feliz aniversario de bodas. Que cumpláis muchos más, y que lo veamos.

Suena en vuestro honor la música más maravillosa que conozco, en la mejor de las interpretaciones que conozco.





Que tengáis un gran día, hermosa pareja de criaturas celestes. Vuestro amor os sobrevive ya.

jueves, 23 de abril de 2009

Felicidades, don Fernando

Si felicitamos a Chavela, no vamos a dejar de felicitar a este caballero que hoy cumple 8 años. Le voy a dedicar el poema más famoso de Kipling, que en realidad - y aunque él todavía no lo sabe - es mucho más que un poema. En el contexto, es un deseo; en toda vida, debería ser una aspiración. La traducción es libre, pierde pero me suena mejor que las traducciones que circulan por internet.

IF - (Rudyard Kipling)

IF you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
If you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;
If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don't deal in lies,
Or being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise:


Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor
todos la pierden y te culpan por ello;
Si puedes confiar en tí mismo aun cuando todos los demás duden de tí,
tomando en consideración al tiempo su duda;
Si puedes esperar y no cansarte de la espera,
y no pagar con mentiras a quienes te mienten,
ni dar cabida al odio aún frente a los que odian,
y, pese a todo, no parecer demasiado bueno, ni demasiado sabio:

If you can dream - and not make dreams your master;
If you can think - and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;
If you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build 'em up with worn-out tools:


Si puedes soñar sin dejar que los sueños te dominen;
Si puedes pensar sin hacer de tus pensamientos tus aspiraciones;
Si puedes enfrentarte al Triunfo y al Fracaso,
y tratar a esos dos impostores de la misma manera;
Si puedes soportar que la verdad que has dicho
sea retorcida por bellacos para ser convertida en una trampa para necios;
O contemplar cómo se rompen las cosas por las que diste la vida,
y agacharte, y reconstruirlas con herramientas desgastadas.

If you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breathe a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: 'Hold on!'


Si puedes hacer un montón con todas tus ganacias,
y arriesgarlo todo a una carta,
y perder, y volver a empezar de nuevo
sin que de tu boca escape nunca una palabra al respecto;
Si puedes obligar a tu corazón, a tus nervios y a tus músculos
para que te sirvan aun después de que se hayan ido;
Y te sostienes cuando ya no queda nada en ti
excepto la Voluntad que te hace decir: "Resiste"

If you can talk with crowds and keep your virtue,
' Or walk with Kings - nor lose the common touch,
if neither foes nor loving friends can hurt you,
If all men count with you, but none too much;
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that's in it,
And - which is more - you'll be a Man, my son!.


Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud ,
o caminar entre reyes sin perder tu manera de ser ni el contacto con la gente;
Si ni tus enemigos ni tus mejores amigos pueden dañarte,
Si todos los hombres cuentan contigo, pero ninguno demasiado;
Si puedes llenar el inexorable minuto
con el equivalente a sesenta segundos de distancia recorrida,
Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
Y, lo que es mas, ¡serás un Hombre, hijo mío!"

Ójala lo consigas, don Fernando. Puedes estar seguro que que yo haré cuanto esté en mano para que así sea. Y de que no seré el único.

Suena también en tu honor esa canción que tanto te gusta - otro himno.




Feliz cumpleaños, príncipe mío. Que cumplas muchos más, que los años no te cambien y que sigas siendo de oro conforme pasen. Y, si puede ser, que yo lo vea.

domingo, 29 de marzo de 2009

Stay Gold




El genial blog de SFB72 publicaba hace unos días una entrada sobre dos discos de Stevie Wonder que me hizo recordar una película que nunca olvidaré – más que verla, la devoré en el VHS de casa la primera vez que mis padres me dejaron solo durante un fin de semana. Nunca olvidaré la sensación de libertad que sentí por el mero hecho de poder hacer por primera vez en la vida lo que quisiera (con algunos matices) no durante unas horas, sino durante dos días enteros. La película es "Rebeldes" (The Outsiders), el director era un Coppola arruinado tras su maravillosa pero poco comercial Corazonada (Dios mío, qué guapa estaba la Kinski), y la canción Stay Gold, que canta Stevie Wonder, abre y cierra los títulos de crédito.

La canción, con letra del padre de Coppola, viene a cuento de un poema de Robert Frost, que en la película recita Ponyboy Curtis a su amigo Johnny.




El poema dice:

Nature's first green is gold,
Her hardest hue to hold.
Her early leaf's a flower;
But only so an hour.
Then the leaf subsides to leaf.
So Eden sank to grief,
So dawn goes down to day.
Nothing gold can stay.


Traducido, sería algo así: “De la naturaleza su primer verde es oro/ su matiz mas difícil de asir./ Su primera hoja es flor/ pero por una hora tan sólo/ Luego la hoja se queda en hoja / El Edén se torna tristeza / Como el amanecer se abate sobre el día/ Nada dorado puede permanecer.”

Viene esto a cuento de una escena que presencié el otro día y que se resume así. Un padre decide incentivar a sus dos hijos, de 6 y 7 años de edad respectivamente, mediante un sencillo juego. Cada vez que uno de los dos (o los dos a la vez) hagan algo bueno sin que nadie se lo pida (ordenar la habitación, poner la mesa, ayudar a alguien), les pintará una estrella en la pizarra de la cocina. Al final de curso, puede haber un gran premio en función de las estrellas. No es un concurso, les remarca, no se trata de ganar a nadie, puede haber premio para los dos, o para uno, o para ninguno.

Pasan los días, y uno de los dos tiene tres estrellas, mientras que el otro tiene cuatro. La que tiene tres llora, protesta, no le gusta perder y por esa razón nunca juega a nada a lo que pueda perder. El que tiene cuatro estrellas, ante el llanto de su hermana, hace algo único: se levanta, coge un trapo, y se borra una estrella para tener las mismas que su hermana. De eso va el poema, y la canción que trajo a mi memoria el bueno de San Free Bird - ya sé que no lo pretendías, pero gracias de todos modos.



Ese es el reto, seguir siendo de oro cuando pasan los años – y hacer todo lo que esté en nuestra mano para que los que todavía lo son sigan siéndolo. Incluso en una civilización inclemente como la nuestra.

Me gusta esta diosa vestida de flores, la foto está tomada en el alucinante templo jainista de Ranakpur, hace ya casi un mes. Que tengáis una buena semana.

lunes, 26 de enero de 2009

Temed a las jaulas (carta a mis príncipes)



Mis príncipes: no temáis a la vida,
ni al dolor,
ni a la muerte.

No temáis a los gozos,
ni a los sueños,
ni a las sombras.

No temáis a los hombres,
ni a los Dioses,
ni a los que hablan en nombre de ellos, ni de Ellos.

No temáis a nadie,
sino a vosotros.
No temáis a nada,
sino a las jaulas.

No temáis nunca perderos en vuestros sueños,
ni vivir conforme a ellos. Al contrario,
vivid en y por vuestros sueños, y soñad con la vida
a cada instante, mientras la vivís.

Temed solamente a las jaulas,
de manera geométricamente proporcional
al valor del metal con que están hechos
sus barrotes.

Y si os véis alguna vez dentro,
no consintáis jamás que la edad, o la costumbre, o ambas cosas
acaben por haceros aceptar los barrotes, a fuerza
de empuñarlos.

Temed solamente a las jaulas, y
no consintáis jamás que vuestros sueños y opciones de vida,
cedan ante un barrote, o ante el recuerdo, el cansancio,
ni ante el deseo.

Sabed que no todas las lágrimas son amargas,
y llorad sin miedo, hasta que no os quede dentro
ni una sola lágrima de las negras.

Combatid la injusticia y la mentira,
luchad por cada ideal, por cada caricia,
por cada sonrisa,
por cada nota y por cada poema,
como si en ello os fuera la vida.

Porque si un día dejáis de luchar y aceptáis los barrotes,
ese día dejaréis de ser libres,
y moriréis en vida.


Voy a dedicar a mis príncipes, y a todos los príncipes del mundo esta impresionante interpretacíón de la celebérrima Toccata y Fuga en Re menor de Bach de la mano de Karl Richter. Subid el volumen sin miedo, cerrad los ojos y dejaos llevar - por mucho que la hayáis escuchado antes, dadle una nueva oportunidad: son nueve minutos de gloria.



De esta pieza dijo una vez Stokowski que era "como una vasta rebelión de la naturaleza", y que "daba la impresión de inmensas nubes blancas y tormentosas -como las que a menudo flotan en el aire del Sena- o la monumental majestuosidad del Himalaya. La Fuga está comprendida en el marco de la Toccata, que la precede y la sucede". Y estoy de acuerdo: esta fuga es una de las obras más inspiradas del compositor que reinventó la música hace ahora unos trescientos años.

Que tengáis un buen día. Y que no nos gusten nunca demasiado los barrotes, por muy de oro que sean.

miércoles, 7 de enero de 2009

Soñar sin dormir

Ya han pasado lo que solemos llamar "las fiestas", con cierto alivio constato que volvemos a la rutina y también a tener (algo de) tiempo para soñar sin dormir. Ayer por la mañana se produjo el siguiente diálogo:

Hijo - Papá, cuando sea mayor no quiero casarme con nadie. Prefiero quedarme a vivir contigo y cuidarte.

Padre (sonriendo) - Me parece muy bien, guapo, aunque...

Hijo - Y cuando te mueras...

Padre - ...()...

Hijo - ...querré morirme contigo. Porque no quiero dejarte solo, quiero estar siempre contigo.


Así es mi príncipe, el que hace unos meses en la serenidad de los minutos lentos del mes de agosto me decía con los ojos que tenía miedo a vivir, el que me mira a los ojos y me obliga a ser mejor persona para parecerme a la imagen que tiene de su padre, esa persona tan especial por el que sin dudarlo ni una fracción de segundo daría mi vida.

En su honor, el contratenor Philippe Jaroussky canta el aria "Vedrò con mio diletto" de la ópera Il Giustino de Antonio Vivaldi (Vedrò con mio diletto / l'alma dell'alma mia, / dell'alma mia, / Il core del mio cor, / pien di contento, / pien di contento / E se del caro oggetto / lungi convien che sia, / sospirero penando / ogni momento. ...). La calidad de la grabación no es desde luego ejemplar, pero es la mejor interpretación de este aria que he encontrado en youtube - dejad lo que estéis haciendo, subid sin miedo el volumen de los altavoces, cerrad los ojos y pensad en algún ser querido.




También en honor de mi príncipe, dos de las SIETE CANTIGAS DE MÁS ALLÁ, de José Ángel Valente.

II Anhelo.

El verbo crea el movimiento
de la luz en el fondo
de las amargas aguas.

Mañana,
no poses todavía
tus pájaros dorados
sobre mi pecho herido.

IV El verbo.

Recomponer el mundo
para ir añadiendo
sobre una muerte otra
hasta alcanzar el tiempo
que se va por el ojo
de la luz del puente.

Banderas sumergidas.
Noche
y soledad.
Palpita el verbo.



Hay cosas de las que no podemos huir. Del dolor, por ejemplo. Del amor, también. De la vida sí, de la muerte no. Vivimos cada día -instinto de supervivencia, intuyo- confiando en que mañana veremos otra vez el sol, pero pienso que podría morir ahora mismo, mientras tecleo esta entrada. Si fuera así, esta mañana le habría dado el último beso a mi príncipe. Si fuera así, esta mañana habría sido la última vez que le habría dicho: te quiero; no lo pensaba cuando lo he hecho, lo hago a diario, supongo que no es sino un gesto egoísta que persigue calentarse con el brillo de sus ojos, algo cercano -de nuevo- al instinto de supervivencia.

Si fuera así, un segundo antes de cerrar los ojos para siempre me arrepentiría de no haber dicho o hecho un par de cosas esta mañana. A ver si no me pasa más.

Que tengáis un buen día. Que soñéis mucho sin dormir.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Contigo (hoy hace 10 años)

Me ha costado casi media vida, pero me ha ocurrido. Visto con la adecuada perspectiva, me doy cuenta de que es un maravilloso milagro. Hace unos años no hubiera yo apostado un duro por ello, pero claro está, no estamos hablando de querer en el sentido volitivo, sino en el de saber que quieres. Que quieres pasear por la vida de la mano de alguien, y compartir tu vida con ese alguien y sólo con ese alguien.

Ya digo, un milagro - casi cuarenta años he tardado en aprender que Sabina tiene razón: el amor, cuando no muere mata.




Hoy hace diez años. Canto esa canción que tanto odiabas, y que sigo suscribiendo palabra a palabra porque es un himno, una declaración y la única condición que (me) impongo - porque he recuperado el volante y sé que quiero vivir mi vida, y de qué manera y, desde luego, con quién.

Contigo. Si (me) quieres. Aquí estoy.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Querer, saber (lo innombrable)

Paciencia es todo lo que hay que tener para relajarse mientras esperas que pasen los 40 primeros segundos de esta grabación, que son los que tarda en sonar el cello de Mischa Maisky.




La semana que viene hará diez años que dije en voz alta: “SI, QUIERO”, saliendo así del gran anónimo. Mientras suena el cello de Maisky, pienso en el rasgo diferencial de este contrato tan atípico que es el matrimonio, y solamente se me ocurre que es el compromiso. Se parece a otros contratos de convivencia en que además hace falta paciencia para regar la planta con gestos, miradas, palabras y caricias – y también libertad, y mucha ilusión en hacerlo. Pero exige ese plus al que voy a llamar compromiso porque no soy capaz de encontrar una palabra mejor para definir ese estado del ánimo que te hace sentir que "sabes", que "comprendes" lo innombrable, y que te hace querer repetir "si, quiero", porque quieres. Se me antoja que lo demás viene antes, o después, porque bien es causa, bien consecuencia de ese compromiso.

También exige (a semejanza de otros contratos de convivencia que, al menos en abstracto, no son ni mejores ni peores) hambre de vida, y de música, y claro está, de poesía - como ésta que te dedico, que me dedico, que nos dedico.


POESÍA – Pedro Salinas

¿Tú sabes lo que eres
de mí?
¿Sabes tú el nombre?
No es
el que todos te llaman,
esa palabra usada
que se dicen las gentes,
si besan o se quieren,
porque ya se lo han dicho
otros que se besaron.

Yo no lo sé, lo digo,
se me asoma a los labios
como una aurora virgen
de la que no soy dueño.
Tú tampoco lo sabes,
lo oyes. Y lo recibe
tu oído igual que el silencio
que nos llega hasta el alma,
sin saber de qué ausencias
de ruidos está hecho.

¿Son letras, son sonidos?
Es mucho más antiguo.
Lengua de paraíso,
sanes primeros, vírgenes
tanteos de los labios,
cuando, antes de los números,
en el aire del mundo
se estrenaban los nombres
de los gozos primeros.

Que se olvidaban luego
para llamarlo todo
de otro modo al hacerlo
otra vez nuevo son
para el júbilo nuevo.
En ese paraíso
de los tiempos del alma,
allí, en el más antiguo,
es donde está tu nombre.

Y aunque yo te lo llamo
en mi vida, a tu vida,
con mi boca, a tu oído,
en esta realidad,
como él no deja huella
en memoria ni en signo,
y apenas lo percibes,
nítido y momentáneo,
a su cielo se vuelve
todo alado de olvido,
dicho parece en sueños,
sólo en sueños oído.

Y así, lo que tú quieres,
cuando yo te lo diga
no podrá serlo nadie,
nadie podrá decírtelo.
Porque ni tú ni yo
conocemos su nombre
que sobre mi desciende,
pasajero de labios,
huésped
fugaz de los oídos
cuando desde mi alma
lo sientes en la tuya,
sin poderlo aprender,
sin saberlo yo mismo.



Hoy sigo diciendo SI, QUIERO. Hoy sigo diciendo: t’estim. Que (nos) dure.

domingo, 26 de octubre de 2008

Mi Pueblo, Mi Casa, La Soledad (queridos primos...)




Queridos primos:

Estoy volviendo a ver las fotos que hicimos en Jaipur el pasado mes de enero, por ejemplo la que cuelgo arriba. Quizás os acordáis, era uno de los grupos de mujeres que nos miraban en el patio del Fuerte Amber mientras descendíamos del elefante primero y de la muralla más tarde. Con esas miradas que me cautivaron: miradas de mujer que se sabe poderosa, quizás por ser de mujer de rajput, que como sabéis quiere decir hijo de reyes.

Ayer veíamos una película que aprovecho para recomendaros. "Cometas en el cielo" es una película basada en la novela de de Khaled Mosseini y que relata la vuelta de un afgano a su país natal, controlado por los talibanes, en busca de un niño. Es una película que nos habla de la amistad, de la vida y de la muerte, de vejaciones, de justicia e injusticias y de las segundas oportunidades que la vida a veces tiene a bien darnos y que, si vienen, no hay que dejar pasar. Os la recomiendo, y también que los niños duerman mientras la véis - os cuelgo un trailer.



Como Hassan, yo también sueño que mis hijos crecerán para ser buenas personas, y que serán (y sabrán ser) libres. Como el padre de Amir, yo también creo que robar es el único pecado, y que los demás son simplemente variaciones de robar --cuando matas a un hombre, le robas a alguien el derecho a una vida, a sus hijos de venir al mundo, o si ya están aquí, el derecho de tener padre; cuando mientes, le robas a alguien el derecho a la verdad, etc.

Y el concepto antitético de robar es el de dar, y por eso me refiero en este blog con la etiqueta de "Mis héroes" a las personas que dan, a aquéllos que no buscan el ser ni el poseer, sino el dar. Porque si alguien es mejor que alguien no es por lo que “es” ni por lo que “tiene” o “consigue”, sino por lo que da.

Y por eso cuando te cruzas con esas gentes que roban a los demás (el tiempo, la vida, los sentimientos) tienes la sensación de vivir entre muertos; están vivos (en el sentido biológico), pero son muertos vivientes. Son del género que se suicida, unos día a día y otros de golpe. Y cuando te cruzas con gentes que dan, sientes como la vida te rodea y te penetra, porque el bien y el mal son contagiosos.

Curiosamente, paseando por la India, entre tanta miseria me sentía muy vivo. Y recuerdo como si fuera ayer que ya de vuelta a casa, íbamos paseando de la mano la noche del 6 al 7 de enero por el barrio en el que llevo toda la vida viviendo, y pensaba para (o sentía en) mis adentros que en esta ciudad falta vida, que están, estamos todos muertos. Muertos y solos, algunos en solitario y otros en pequeñas tribus de pocos individuos que comparten música, cariño y techo.

Llegaremos a Delhi a las 8:50 hora local del día 11 de diciembre. Tenemos tantas ganas de veros…

Besos enormes. Que tengáis una buena semana. Suena el Chango Spasiuk, cantando una maravilla de canción que descubrí hace unos meses gracias al blog de Gabriela y que me viene al pelo hoy: lleva por título "Mi Pueblo, Mi Casa, La Soledad".




P.S. Si nos queréis acompañar en algún momento del viaje, todavía estáis a tiempo. Ya sabéis que nos gusta pasear con vosotros por el mundo.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Servil i acabat...

Creo en el Cielo,
y si tengo que escoger
entre otra vida más aquí y el Cielo,
escojo el Cielo;
salvo que estés tú en esa otra vida aquí.
Y si tengo que escoger entre estar contigo
aquí o donde sea, y el Cielo,
no puedo escoger el Cielo.




T'estim.

martes, 9 de septiembre de 2008

El último chute



Por fin. Un millón de besos.

lunes, 18 de agosto de 2008

Bella

Hoy la mujer a quien venero cumple años. Hace más de trece, cuando empezábamos a conocernos, le prometí un Reino y le regalé una canción. Estamos en lo del Reino.

La canción suena a continuación -es suya, no la regala ni la presta; como las cuatro o cinco cosas que más siente como propias, esas que se han integrado en su persona.



Mientras canta Bette Midler, casi voy a dejar que siga hablando Pablo Neruda, que supo hace años decir con palabras lo que yo sólo sé decir de otras maneras.

BELLA (Pablo Neruda)

Bella,
como en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa en tu rostro,
bella.

…()…

Bella,
no te caben los ojos en la cara,
no te caben los ojos en la tierra.
Hay países, hay ríos,
en tus ojos,
mi patria está en tus ojos,
yo camino por ellos,
ellos dan luz al mundo
por donde yo camino,
bella.

…()…

Bella,
tu cintura
la hizo mi brazo como un río cuando
pasó mil años por tu dulce cuerpo,
bella.

Bella,
No hay nada como tus caderas,
tal vez la tierra tiene
en algún sitio oculto
la curva y el aroma de tu cuerpo,
tal vez en algún sitio,
bella.

Bella, mi bella,
tu voz, tu piel, tus uñas,
bella, mi bella,
tu ser, tu luz, tu sombra,
bella,
todo eso es mío, bella,
todo eso es mío, mía,
cuando andas o reposas,
cuando cantas o duermes,
cuando sufres o sueñas,
siempre,
cuando estás cerca o lejos,
siempre,
eres mía, mi bella,
siempre.


Feliz cumpleaños, mi bella. Mil años más para quererte, es todo lo que pido.

jueves, 14 de agosto de 2008

Las nueve y cuarto




(Viene a nuestra cama. Se apoya en mi hombro, los primeros rayos de sol se filtran por la ventana, sonríe y entreduerme -el tiempo se para)

Como la luz
Como el hambre
Como el agua

Rápida
Lista
Clara

Así es mi princesa. Me recuerda tanto a
su padre; ésta no tiene miedo a vivir,
tiene hambre de vida.

Y se la comerá a grandes bocados, y
buscará sin encontrar, y
llorará más que muchos
para gozar como pocos,
porque vivirá como piensa – sin pensar como ha vivido.

Porque nació con un defecto congénito:
creerse capaz de todo;
como todas las almas libres.

Y mientras yo viva no le faltarán flores
ni poesía,
ni música,
ni, desde luego, mi hombro.

Nada de lo anterior te faltará mientras yo viva, princesa.

viernes, 8 de agosto de 2008

Colores


Veo el día de ayer,
blanco
de dientes de leche,
miradas de ángel
y pompas de jabón en la bañera.

En la penumbra de la mañana siento (casi toco) mi,
su,
nuestra
felicidad,
y el silencio;
es un silencio verde.

Pasa rápido el miedo
a que sea un sueño,
uno de esos
que se acaban
cuando sale el sol, por la mañana.

Pero no. Ya es de día,
y el sueño no es de esos;
sé que dentro de poco
les oiré
primero, y luego volveré a ver
sus dientes de leche.

Hasta entonces no estoy para nadie,
ni siquiera para mí.
Buenos días, príncipes:
el día amanece, y es verde.

Y mañana estaremos todos.
Y el día será más verde;
al de los castaños se sumará
el de dos ojos teñidos de verde esmeralda.