domingo, 19 de octubre de 2008

Dios bajó a la tierra en los bises (o el concierto de Paul Weller el pasado viernes 17 de octubre en Barcelona)




Nervioso. Así estaba desde hacía días. Por fin, iba a ver en directo a Modfather. Llegamos con tiempo para ver que el Espacio Movistar no se llenaría. Buena entrada, lo suficiente para subir la temperatura, pero no lleno hasta la bandera. Mejor, me gusta acercarme al escenario. Nervios. Faltan minutos.

Casi dos horas más tarde, sólo acertaba a decir: “soy feliz”.

Han pasado ya dos días y sigo en un estado de felicidad absoluta. Y es que este viernes por la noche Dios bajó a Barcelona. Fue en los bises, tras un concierto sólido donde un impecable Weller alternó canciones del nuevo disco con las que casi todos los que estábamos allí queríamos escuchar. Sí, ésas. Esas canciones que escuchamos miles de veces en el cassette del coche, esas canciones que pedíamos una y otra vez en los bares de copas (a menudo con poca fortuna), esas canciones que me ponían y me ponen la piel de gallina y me recuerdan viejos y lejanos tiempos en los que vivía en la calle y apuraba la vida a grandes tragos. Canciones como Wild Wood o Broken Stones, que sonaron (¡y cómo sonaron!) entre las muchas referencias a su nuevo disco –que todo sea dicho de paso, defendió muy muy bien, entre continuos guiños a su esplendoroso pasado; a modo de ejemplo así sonaba (en directo la acústica era mejor, claro) el Have You Made Up your Mind.



Ocurrió en los bises, cuando pitillo y cubata en mano, Dios bajó al escenario, se sentó al piano y nos cantó, nos dedicó, me cantó, me dedicó, ese himno que es You Do Something to Me. Escribo esto y se me pone la piel de gallina, a diez metros del escenario la cosa era más húmeda y seria. Sonó más o menos así (el vídeo es de hace un par de años, pero es el sonido más parecido que he encontrado en Youtube:



A partir de ese momento, la locura -y es que juntar algunos cientos de voces que se sepan la letra del That’s entertainment no es algo que pase cada día.

El que tuvo retuvo, y Paul Weller estuvo glorioso.



God save Modfather.

1 comentario:

Gonzalo Puebla Gil dijo...

Yo tuve la suerte de verlo en Madrid, ayer día 19. El último tema (segundo bis) fue un apoteósico "town called malice". La peña medio loca y las luces se encienden. ¿A casa ?. Pues no. Vuelve a salir por tercera vez, se tienen que apagar las luces del recinto y se marca un "all you need is love" de los beatles, de lagrimita.