miércoles, 3 de diciembre de 2008

Pasadlo bien, que la noche es larga

El otro día Pasqual Maragall al cerrar la presentación de sus Memorias en el Palau, decía: pasadlo bien, que la vida es corta y la noche es larga.

Mozart moría dejando su Misa de Réquiem en re menor (KV 626) escrita sólamente a medias, en concreto hasta el Lacrimosa. En la discusión sobre cuál es la pieza musical más sublime que se ha escrito desde que el hombre aprendió a escribir la música, están seguro el segundo movimiento del concierto para piano nº 5 de Beethoven que tiene subyugado a mi amigo San Free Bird desde que se lo oyó tocar a Pollini, o el Allegretto de la séptima de Beethoven al que mi abuelo ponía por encima de todos, o el de la quinta de Mahler que tanto le gusta a mi madre, pero desde luego no puede faltar este movimiento.

Por algo sonó en los entierros de Beethoven, Chopin y Napoleon.




Hoy suena por Alfonsina Storni, quien se suicidó en 1938 tras escribir este poema que he descubierto esta mañana.

DIENTES DE FLORES, COFIA DE ROCÍO... - Alfonsina Storni

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara en la cabecera;
una constelación, la que te guste;
todas son buenas, bájala un poquito.

Déjame sola; oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides... Gracias... Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido.



Suena también en memoria de todos los suicidas, esas gentes que se han cansado de pasear por la vida y que deciden decir aquello de: "no insistan, que he salido".

Amigos, pasadlo bien que Maragall tiene razón. La vida es corta y la noche es larga.

Que tengáis un buen día.

3 comentarios:

Il Cavaliere dijo...

Impresionante amigo, yo tampoco lo conocía y me parece maravilloso.

La vida es corta y la noche es larga.

Que verdad tan grande.

Saludos.

Fernando dijo...

De momentos sublimes voy a citar los míos: el coro inicial de la pasión según san Mateo (Bach), el Kyrie de su misa en si menor; el 2º mov. de la 7ª de Beethoven, la marcha fúnebre de la heroica, el Agnus Dei de la Missa Solemnis; el Incartanus est de la misa en do menor K427 de Mozart, ese comienzo (como de alguien que respira sus últimas vocanadas de aire) del Requiem, el etéreo "voca me cum benedictis" del confutatis... Y más cosas que me dejo en la punta de los dedos.
Un placer haber encontrado su blog.

Rafael del Barco Carreras dijo...
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