sábado, 13 de junio de 2009

Un sábado en Londres

Pasarse el sábado encerrado en un edificio de oficinas en Londres no es algo intrínsecamente negativo. Pero se me ocurren cosas mejores que hacer en esta ciudad, así que me escapo a la National Gallery a ver de cerca los dos Vermeers que tienen colgados. De los 36 cuadros expuestos al público, ya he visto de cerca cinco, algunos de ellos muchas veces, estos dos hoy por primera vez. Voy completando la lista de cosas que hacer antes de morir.

Son dos pinturas tardías, menos impresionantes que las de su época dorada, pero merece la pena acercarse a verlas, aunque vivas en Nueva Zelanda. En el cuadro Mujer en pie tocando el Virginal, vemos cómo Vermeer lleva a cabo una transición de estilo buscando una estilización, abandonando las transiciones de color que le hicieron único y empleando la yuxtaposición de colores, por ejemplo en el marco dorado del cuadro que cuelga a la izquierda de la imagen.




En la sala contigua, podemos ver Mujer sentada tocando el Virginal. Aunque hay críticos que piensan que ambos cuadros fueron pintados en las mismas fechas, pienso que éste es bastante posterior al primero. Comparándolos, veo en el segundo el paso del tiempo que se refleja en la ostensiblemente menor creatividad de la composición; y en la luz, y en el grado de detalle.




Me dedico y os dedico una de las más hermosas poesías que conozco. Esta noche dormiré en casa, espero. Y mañana volverá a salir el sol, y el del Mediterráneo no tiene la misma luz que el de las Islas Británicas. Desde luego que no.


Más allá del olvido - Alejandra Pizarnik

alguna vez de un costado de la luna
verás caer los besos que brillan en mí
las sombras sonreirán altivas
luciendo el secreto que gime vagando
vendrán las hojas impávidas que
algún día fueron lo que mis ojos
vendrán las mustias fragancias que
innatas descendieron del alado son
vendrán las rojas alegrías que
burbujean intensas en el sol que
redondea las armonías equidistantes en
el humo danzante de la pipa de mi amor



Que tengáis un buen día.

1 comentario:

Ginebra dijo...

Preciosos cuadros y la National Galery me gustó mucho pero prefiero la Tate Modern, ese museo es uno de mis preferidos de todos los que he visitado.
Londres me encanta. Si puedes salir de tu oficina no faltarán actividades para que disfrutes. ¿me contarás qué hiciste? Besos, poeta.