martes, 17 de junio de 2008

Blue Valentine - Tom Waits (1978) (Everyone I used to know is either dead or in prison)



Me cuesta poco hablar de Tom Waits, es parte de mi vida desde que lo descubrí a finales de los 80, cuando cayó en mis manos el “Blue Valentine”. Ese disco que he oído un millón de veces –en mi cabeza y fuera de ella- y escuchado unos cuantos miles. Esa obra maestra que es sin duda el mejor disco que Tom Waits hizo durante su etapa (1973-1980) en la mítica discográfica de David Geffen, Asylum Records; y el penúltimo con aromas etílicos, los mismos que iban minando su voz y su mente. Si no has escuchado ninguno de sus discos, empieza por éste.

La leyenda dice (y yo me lo creo) que la infancia y juventud de este polifacético artista renacentista reencarnado en un taxi el 7 de diciembre de 1949 transcurre en bares y tugurios nocturnos, donde tocaba el piano y cantaba por cuatro duros y una botella – hasta que un día se cruza con el manager de Frank Zappa, Herb Cohen, quien le consigue su primer contrato discográfico con la Asylum. Tenía veintidos años.

Siete años más tarde, con veintinueve, graba su sexto disco, el que nos ocupa hoy. La música de Waits es aquí algo parecido a una mezcla de jazz, blues y ritmos caribeños y el disco entero gira en espiral alrededor de su voz y el bajo. Ambos instrumentos (para Waits, su voz empieza a ser un instrumento, y lo será cada vez más), suenan (o mejor vibran) desesperadamente tristes, a menudo furiosos y siempre tiernos.

Dice la leyenda que Waits grabó el disco en seis días; no sé si es verdad, lo que sí es constatable es que se grabó en menos de cuatro semanas, entre julio y agosto de ese año; y también que Waits graba sólo en dos canales, lo que le ayuda a dejar suciedad aquí y allá en la grabación -a modo de terapia, intuyo.

El disco empieza con un cover del “Somewhere” de la banda sonora de “West Side Story”; nadie ha cantado este tema mejor que Waits:



A partir de aquí, Waits enlaza crónicas callejeras y eleva al rango de héroes a los protagonistas de su entorno voluntaria o involuntariamente marginal.

En “Whistlin’ past the Graveyard” (que sería luego versionada por Screamin’ Jay Hawkings) juega con su biografía [born in a taxi cab / I'm never comin’ home] y nos desafía con su juego magistral de palabras al más puro estilo de uno de sus gurus, Charles Bukowski: [I rode into town on a night train / with an arm full of box cars / on the wings of a magpie / cross a hooligan night / I'm on a tear me off a rainbow / and wear it for a tie / I never told the truth / so I can never tell a lie].

“Romeo is bleedin’” y “Kentucky Avenue” son ya clásicos, y “Red Shoes by the Drugstore” “Wrong Side of the Road” o “Sweet Little Bullet From A Pretty Blue Gun” son pequeñas obras maestras, cada una de ellas consideradas, y también como capítulos de esta obra maestra que juega a ser una novela breve cosida con retazos de una vida sucia y buscando siempre el límite. Y en “$29.00”, Waits adelanta lo que luego será una tónica de su carrera, la experimentación con los ritmos poco ortodoxos que descubriremos en los discos a partir del Swordfishtrombones.

La canción que da nombre al álbum es una auténtica joya con sólo dos instrumentos: la voz de Waits y la guitarra de Ray Crawford.



Nos falta hablar del tercer corte del disco, es "Christmas Card From A Hooker In Minneapolis". Canción triste y preciosa, la he oído un trillón de veces, es la mejor canción de Tom Waits y una de las mejores canciones que se han escrito en los últimos cincuenta años.



Os transcribo la letra.

Christmas Card From A Hooker In Minneapolis - Tom Waits

Charley I'm pregnant
and living on 9-th street
right above a dirty bookstore
off cuclid avenue,
and I stopped taking dope
and I quit drinking whiskey
and my old man plays the trombone
and works out at the track.

And he says that he loves me
even though its not his baby
and he says that he'll raise him up
like he would his own son,
and he gave me a ring
that was worn by his mother
and he takes me out dancing
every Saturday night.

And hey Charley I think about you
everytime I pass a fillin' station
on account of all the grease
you used to wear in your hair,
and I still have that record
of little anthony & the imperials
but someone stole my record player
how do you like that?

Hey Charley I almost went crazy
after Mario got busted
so I went back to Omaha to
live with my folks,
but everyone I used to know
was either dead or in prison
so I came back in Minneapolis
this time I think I'm gonna stay.

Hey Charley I think I'm happy
for the first time since my accident
and I wish I had all the money
that we used to spend on dope,
I'd buy me a used car lot
and I wouldn't sell any of them
I'd just drive a different car
every day depending on how I feel.

Hey Charley
for Christ's sake
do you want to know
the truth of it?
I don't have a husband
he don't play the trombone
and I need to borrow money
to pay this lawyer
and Charley, hey
I'll be eligible for parole
come Valentines Day.


Para los que no habláis inglés [:-), he encontrado una traducción en http://www.trucoto.com.ar/Hooker.html.

Al final de la canción hay un legalismo que es clave, cuando dice "I will be eligible for parole" está diciendo que tiene una vista señalada el 14 de febrero (día de San Valentín) para ver si el Juez le da la libertad condicional; o sea que está en la cárcel. Es la clave de la canción y es el título del disco.

Track list:

1. Somewhere (from West Side Story)
2. Red Shoes by the Drugstore
3. Christmas Card From A Hooker In Minneapolis
4. Romeo is Bleeding
5. $29.00
6. Wrong Side of the Road
7. Whistlin’ Past the Graveyard
8. A Sweet Little Bullet from a Pretty Blue Band
9. Blue Valentine

Band:

Vocals - Tom Waits
Electric Guitar - Tom Waits, Ray Crawford, Roland Bautista, "Shine" Robinson
Bass - Scott Edwards, Jim Hughart, Byron Miller
Piano - Da Willie Gonga (George Duke), Harold Battiste, Tom Waits
Organ - Charles Kynard
Tenor Sax - Herbert Hardesty, Frank Vicari
Drums - Rick Lawson, Earl Palmer, Chip White
Orchestra - Bob Alcivar

Después de grabar el disco, los problemas económicos llevan a Waits a aceptar un papel en la horrorosa película “Paradise Alley” de Sylvester Stallone. Luego graba “Heartattack and Vine”, abandonando el jazz para acercarse al rhythm and blues, aunque manteniendo las crónicas nocturnas en las letras.

En esos meses compone “Rainbow Sleeves” para la película “El rey de la comedia” de Martin Scorsese, y rompe su relación con Rickie Lee Jones (a quien se ve en la contraportada), con su mánager Herb Cohen y con la discográfica de Geffen.

Y al año siguiente (1980) conoce a su todavía hoy mujer Kathleen Brennan, a quien había dedicado la canción “Jersey Girl” - que popularizó más tarde el Boss; y ese mismo año se desintoxica y se casa.



(Continuará)

En el post de hoy no cabe más poesía.

Que tengáis un buen día.

6 comentarios:

Camille Stein dijo...

un músico que siempre me ha fascinado por la intensidad de sus letras y el sentimiento de sus interpretaciones... de hecho ha marcado en cierta medida mi propia vida

creo que conozco casi todo lo publicado por Waits, oficial y extraoficialmente

siempre es buena oportunidad de escucharle...

un abrazo

Ginebra dijo...

Desde luego que es un buen músico, 7 de Diciembre (yo nací un 4 de Diciembre, no sé qué o quién fuí en otra vida, la verdad).
Buenísima selección. No importa que hoy no quede hueco para la poesía, esta música ya es poesía.
Besos y hoy, apasionados. Gracias.

DELAMATA67 dijo...

Me voy acostumbrando a encontraros por aquí, me alegro de veros. Seguiré colgando posts sobre su música y películas.

Javier dijo...

Me ha gustado mucho el post de hoy sobre todo porque me recuerda un bonito viaje por europa ;-D.

También me gusta porque dice mucho de las facetas ocultas que tenemos todos.

Un abrazo y ánimo, que realmente vale la pena todo este trabajo

TONI dijo...

Waits es una de las muchas asignaturas pendientes que tengo a nivel musical. Me encantan sus letras, más su música no me acaba de entrar. Será cuestión de insistir.

Rocío FoxyLady dijo...

Adoro a este tipo, no puedo evitar llorar y sonreír al mismo tiempo cada vez que escucho Christmas card from a hooker in Minneapolis y ese disco es el paraíso, no puedo describir lo que me produce. Coincido, mejor tema y mejor disco de él, pienso que junto con The heart of Saturday Night que es de mis favoritos también.