domingo, 18 de enero de 2009

Shine a Light (2008)




En su día no pude verlo en la gran pantalla, pero los Reyes han debido considerar que este año pasado me he portado bien porque cumplieron su parte, y ayer por la noche acabé de ver el DVD.

Martin Scorsese es un fan declarado de los Stones, y ya en "Malas Calles" nos presentaba al personaje de Robert DeNiro mientras de fondo sonaba el Jumpin’ Jack Flash:



Quizás la canción que más ha sonado en las películas de Scorsese ha sido el Gimme Shelter, aquí en "Infiltrados"



Y aquí en "Goodfellas":



"Casino" está trufada de música de los Stones, para muestra un botón:



Dicho lo cual, Shine a Light no ha resultado ser el documental que yo había esperado, al estilo del extraordinario No Direction Home - sobre la vida y obra de Bob Dylan.

Es un concierto filmado de los Stones y por encargo de los Stones. Pero es también un homenaje de Scorsese a ese pedazo grande de la historia de la música que son los Stones en forma de la mejor fotografía que jamás ha visto un concierto – gracias a Scorsese, pero también con que ha contado con el que quizás sea el mejor equipo técnico jamás reunido para una sola película, entre los que se encuentran los directores de fotografía Robert Richarson (El Aviador, JFK), Mitch Amundsen (Misión Imposible 3), Stuart Dryburgh (El Piano), Robert Elswit (Buenas Noches, Buena Suerte), Ellen Kuras (Olvídate de Mí), Andrew Lesnie (EL Señor de los Anillos), Emmanuel Lubezki (Sleepy Hollow), Anastas Michos (Quiz Show), Declan Quinn (Leaving Las Vegas) y John Toll (Braveheart).

Scorsese nos retrata a “sus” Stones como un padre retrata a su novia el día de su boda, y se acerca a ellos con el mismo cariño y adoración, intercalando grabaciones de archivo entre canción y canción.

Lo que más me ha gustado:

1. Minuto uno, el primer riff de KR y el subidón que me produjo a pesar de haber escuchado el "Jumpin' Jack Flash" unos doscientos millones de veces.

2. Escuchar, junto a los clásicos de todos los conciertos, “As tears go by”, “Connection”, “Faraway Eyes” - si llegan a cantar el "Dead Flowers", me hubiera dado un yuyu en forma de infarto sexual, pero bueno...

3. La versión del “She Was Hot” (ver extracto), que trajo a mi memoria la imagen de Anita Morris vestida de rojo en ese vídeo de principios de los 80 que es uno de mis recuerdos erógenos de adolescencia que me acompañará hasta la muerte.



4. Ver bailar a MJ mientras suena el “Sympathy For the Devil” – creo que es el único momento en que no está pendiente de la cámara y, claro, la cosa mejora.

5. Y last but not least, coincidiendo (como no) con la crónica de SanFreeBird (http://sanfreebird72.blogspot.com/2008/12/no-tienen-rival.html), el "Champagne & Reefer" que se marcan con Buddy Guy - Yeah bring me champagne when I'm thirsty / Bring me reefer when I want to get high / ... / Well you know there should be no law / on people that want to smoke a little dope / ... / I'm gonna get high / Gonna get high just as sure as you know my name...





De lo menos bueno, no hablo. El DVD de extras merece la pena.

Que tengáis un buen día.